Con gran pesar enviamos este mensaje personal de parte de nuestro Ian… él ha sido el pilar fundamental de Judas Priest durante tanto tiempo y todos le echaremos mucho de menos… le deseamos lo mejor en su retiro y damos la bienvenida a Davey a la familia Priest…

Hola a todos: desde hace mucho tiempo, cuando me preguntaban «¿cuánto tiempo más puedes seguir?», siempre respondía: «hasta que mis actuaciones se vean afectadas»…
Me duele decirlo, pero ese momento ha llegado.

Desde hace algunos años, vengo lidiando con los inicios de una artritis cruel que ahora se encuentra en fase avanzada en mi hombro izquierdo y mano derecha, establecida también en el hombro derecho y presente en ambas rodillas. He estado combatiéndola con analgésicos, geles y, recientemente, con inyecciones de cortisona en el hombro y la mano.

Aunque pude grabar las líneas de bajo para las canciones del nuevo álbum, existían dudas sobre si podría completar la reciente gira europea sin contratiempos; por ello, pedimos a nuestro buen amigo Davey Rimmer —de Uriah Heep y, por supuesto, de Elegant Weapons— que aprendiera el repertorio para sustituirme en caso de tener que retirarme, algo que finalmente ocurrió en el concierto de Londres. Esto sucedió porque me rompí un tendón del hombro izquierdo (¡como si no tuviera ya suficientes problemas con él!) justo antes de los bises durante el concierto de Bruselas, dos días antes. Como consecuencia, no podía levantar el brazo lo suficiente para alcanzar el mástil del bajo. Así que tuvimos que llamar a Davey para que me reemplazara, ¡y ofreció una actuación increíble con muy poco tiempo de preparación!

He consultado a especialistas que sugieren que podría evitar la cirugía; sin embargo, incluso si no paso por el quirófano, no hay garantía alguna de que recupere la fuerza suficiente en el hombro y el brazo para completar un espectáculo en directo completo. Teniendo todo esto en cuenta, y considerando que he descuidado mi vida familiar durante cincuenta y siete años, he decidido retirarme y dedicar los años que me quedan a compensar ese tiempo y a hacer cosas con ellos, antes de que llegue el momento en que alguno tenga que llevarme de un lado a otro en silla de ruedas.

La elección obvia para sustituirme es Davey. Es un gran bajista y una persona realmente agradable que encajará a la perfección en el puesto; ¡le deseo la mejor de las suertes!

No pasa un día sin que dé gracias por la increíble trayectoria que he vivido; solo me queda decir que os quiero a todos y daros las gracias por la vida que me habéis permitido vivir.

IAN HILL