La gente de RockLab parece dispuesta a mantener viva y activa la llama del rock en directo y en esta ocasión para la noche del sábado veinticuatro de enero nos tenían preparado bajo en nombre de Love Metal Fest un nuevo concierto con dos bandas como protagonistas los madrileños BUSHIDÔ y los alicantinos HELLVETICS dos propuestas diferentes e interesantes por las que merecía la pena dejarse caer por la sala. La primera impresión con la sala prácticamente vacía a nuestra llegada, nos hacía temer lo peor, pero pronto fue cogiendo ambiente principalmente propiciado por un numeroso grupo de seguidores de HELLVETICS, llegados desde Alicante.

Los encargados de abrir la noche fueron los madrileños BUSHIDÔ una banda que en estos relativamente pocos años desde su creación allá por el 2021 poco a poco se están haciendo un nombre dentro del rock progresivo estatal, formada por Felipe Guardiola “Gualber” a la voz, Ger Núñez y Toni Rivilla a las guitarras, Ángel Mediavilla al bajo y Luis Rodríguez a la batería. Con dos EP publicados y en plena preparación de los que será su primer LP. «Si eres capaz de entender» el tema que fuera su carta de presentación, era también el escogido para arrancar, contundente base rítmica, metal alternativo, groove y unos buenos arreglos de guitarra, todo ello coronado por la voz de Gualber, nos dejaban ya una buena impresión desde los primeros minutos, impresión que se vería confirmada con la llegada de los dos siguientes temas «Latidos» y «Afasia»

Con la sala ya entregada llegaba «Cenizas» una auténtica pena que no pudiéramos contar con la presencia de Héctor Gerónimo, que colabora en la versión de estudio en el tema, para dejarnos a continuación un par de adelantos de ese ansiado larga duración como fueron «Inercia» y «En partes», para adentrarse ya en el trio final con «Nuestra sangre» un potente tema con aires Hard rockeros, y continuar con el no menos potente «Deshacer el mundo», reservando el punto y final definitivo para «Namaskar» dejando un buen sabor de boca y la certeza que fieles a su nombre seguirán el camino del guerrero, como buenos samuráis.

Pasaba ya la media noche cuando tras el correspondiente cambio de equipo subían al escenario los chicos de HELLVETICS coreados por un nutrido grupo de seguidores que como comentábamos al principio se habían desplazado dispuestos a apoyar y disfrutar con la banda y su particular manera de entender el rock, con esa etiqueta de Metal fun Rock, la banda compuesta por Juan a la voz, teclado y sintetizador, Alex al bajo, Puerto en la guitarra y Pedro en la batería, dándose la circunstancia además de que era el último concierto de este último al mando de las baquetas. Para ser sincero no sabría deciros el número exacto de temas que sonaron a lo largo de las más de dos horas de concierto, ya que creo que alrededor del tema número veinte debí perder la cuenta, una mezcla perfectamente equilibrada entre temas propios o grandes clásicos eso si convenientemente pasados bajo el filtro de HELLVETICS que les hacía tomar un aire totalmente diferente

La tónica de la noche venía dada por un público entregado que no cesaba de interactuar con la banda, con incursiones incluso hacia el escenario para tomar la palabra, incursiones que en el sentido contrario, eran protagonizadas por Alex que no solo ejercía de bajista y maestro de ceremonias, en la presentación de los temas, sino que también se encontraba dispuesto a unirse a cualquier pogo, de los que se desarrollaban en la pista, siempre bajo la atenta mirada de Juan que unía su voz a los más variados artilugios, ya fuera una bocina, una campanilla o un megáfono, dispuesto a sorprendernos mientras se trasformaba por unos breves instantes en el inolvidable Sloth de Los Goonies, todo ello aderezado por un solvente Puerto a la guitarra y bajo el ritmo de la batería de Pedro, dispuesto a darlo todo en este su último concierto, y aclamado en varios momentos con el cántico de «Pedro no te vayas».

 

Crónica: José Pascual

Fotografías: Ángel Borge y José Pascual