El pasado sábado 21 de marzo unos cuantos leoneses y visitantes ocupamos la plaza de toros de León, ahora llamada León Arena, para asistir por fin al primer Primavera Rock Fest, la secuela del Botillo Rock Fest que se debía haber celebrado en julio del año pasado y que se canceló inesperadamente a última hora. Esta vez sí, gracias a la promotora Music Festival Total, y manteniendo a las bandas SAUROM, ROCK CON Ñ, MALAPUTA y DRY RIVER, se añadía a SÔBER en lo más alto del cartel, y a las bandas LIONSWAY y CORVUS V como flamantes receptoras locales. El resultado final fue una pequeña maratón de 8 horas en el coso taurino, que empezó muy bien, con buena asistencia de público y una puntualidad casi excesiva, y que acabó mal, poniendo una nota agridulce a lo que debería haber sido una gran noche de punk rock urbano, industrial, tradicional, cañero y hasta evocador, en la noche leonesa.

Los comentarios generalizados de todas las bandas hacia el público asistente fueron que estaban contentos de estar en León; que lamentablemente el horario se imponía y tenían que hacer conciertos cortos y acelerados, sin perder nada de tiempo; y que agradecían mucho tanto a la organización como a sus equipos técnicos y al público presente. Algo hicimos mal los leoneses cuando ninguno mencionó nuestras tapas en el Barrio Húmedo, tendremos que hacer que todos vuelvan, para degustar y deleitarse.

El evento empezó con una puntualidad excesiva, cuando el público aún seguía entrando a buen ritmo. Los grupos comenzaban sus actuaciones 5 minutos antes de su hora prevista, sin poder adivinar la debacle en la que acabaría todo. Al principio no había demasiada gente, la afluencia fue de menos a más, pero ya desde el principio había suficiente concurrencia para ir creando ambiente.

Los jóvenes LIONSWAY salieron al escenario con muchas ganas y lo hicieron muy bien. Aún con luz diurna, repasaron su último disco Malo Será (2024) y algunas canciones de Diagonales (2019), y ya lograron el primer «wall of death» de la velada, según ellos en lo que llaman ¿“el videojuego del guitarrista”?, que bajó a la arena a arrancar el movimiento entre los asistentes, en el tema «En La Niebla«. Dedicaron “Perro Viejo” a nuestros mayores, transmitiendo el mensaje de que debemos prestarles más atención. Tras invitar a sus fans a corear “Siempre Saludaban”, despidieron su actuación de 35 minutos con agradecimientos a todo el mundo.

Tras 20 minutos de cambios y preparativos, le tocó el turno a MALAPUTA, que también se adelantaron 5 minutos para presentar su disco De Raíz (2024). Ya empezaba a haber una buena cantidad de público. Ellos dieron su sonido áspero y ruidoso, mucha caña, en temas como «Gasolina Y Fuego«, «El Temporal» o el cierre agresivo con «Su Nombre Es Ruido«. No se presentaron (como sí habían hecho sus predecesores), pero se mostraron empáticos y cordiales con los leoneses y con los visitantes a la ciudad, incluso con el brindis del cantante por León. Acabaron su actuación con mucha puntualidad.

De nuevo SÔBER comenzaba su actuación con bastante puntualidad, pero con ellos eso se acabó y comenzaron los retrasos. Aparte de comentar que debían ir rápido por la falta de tiempo, también se alegraron del buen tiempo que habían tenido durante el día, y era verdad, aunque se ve que nadie les contó que hicieron bien en venir abrigados, ya que las noches leonesas suelen ser frías, y de hecho esta noche el aire era fresco dentro de la plaza de toros. Había que mover el cuerpo para entrar en calor, y el público lo hizo con ganas, al ritmo de las canciones de los madrileños. Se hizo cortísima la descarga. Alardeando de talento, Carlos iba presentando sus temas más populares asociándolos a frases inteligentes: “La Araña«, «Sombras«, «Blancanieve”, “Tic Tac”, “Paradysso”, “Arrepentido”, etc. Entre los numerosos agradecimientos, hubo otra cariñosa nota para la ciudad de León. Y entonces, sin querer, cuando ya se habían despedido, SÓBER cometió un pequeño gran error. El público, lógicamente, pedía más. Y los dos Escobedo, más Reyes en la batería y Juan Sánchez en la guitarra no dudaron en tocar “Loco”, que, como todas sus canciones, venía acompañada de un atractivo audiovisual en la pantalla del fondo del escenario. Por este motivo, SÔBER dejó muy contenta a la audiencia, pero provocó un retraso que acabarían pagando quienes menos lo merecían, justo al final.

Tras otros 20 minutos de cambios y preparativos llegaron a las tablas leonesas los castellonenses DRY RIVER, también con algo de retraso. Claramente, gustaron a todos menos al técnico de luces, que, de manera inexplicable, les mantuvo a oscuras durante tres cuartos de su actuación. Aun así, los elegantes y progresivos músicos ofrecieron una lección maestra de virtuosismo y altísima calidad sonora. Lamentablemente fue el momento en que algunos asistentes decidieron ir a cenar y se perdieron una actuación brillante (al menos musicalmente hablando), desgranando con muchísima intensidad algunos temazos, como «Culpable«, “Camino”, “Fundido A Negro”, “Perder El Norte”, «Me Va A Faltar El Aire» o “Capitán Veneno”, con la que cerraron su cortísima actuación. Los que nos quedamos allí salimos contentos y agradecidos con su tremenda profesionalidad y entrega.

Comenzó a preocuparnos el tema de los retrasos de los horarios previstos cuando ROCK CON Ñ salió a la palestra casi media hora tarde, tras algunos problemas a la hora de cablear algún instrumento. De nuevo su actuación se nos hizo muy corta (y otra vez con menos luz de la que merecían), pero fue una de las más divertidas y entrañables, sobre todo para los que ya tenemos una edad, que nos deleitamos rememorando temas de SANGRE AZUL, de BURNING o de ASFALTO. Abrieron con “Barón Rojo” y «Es Nuestro Momento«, gozamos con “No Eres Nadie”, “Banzai”, “Días De Escuela”, “Vallekas 1996”, y acabamos bailando “Sábado A La Noche”, muy adecuada en ese momento, como si volviéramos a nuestra primera juventud. Con un público ya bastante numeroso y con la broma de que “éste es el festival más largo del mundo, que empezó en julio del año pasado” (haciendo referencia a la repentina cancelación a última hora del entonces llamado Botillo Rock Fest), el frontman de la super banda, Johan Checka, agradeció a todo el mundo, haciendo hincapié en “las bandas que no se bajaron del cartel”, nombrándolas. Justo a medianoche daban su actuación por finalizada. Pero el tema del retraso ya no se podía solucionar.

Tal y como se preveía, SAUROM tuvo tal vez al público más numeroso (parecido al de SÔBER) y al más animado. Claro, que la colaboración de las juglaresas APATAZANCA, poniendo color y más animación al concierto (sobre todo al mezclarse entre el gentío para abrir el círculo juglar correspondiente), ayudó bastante a ello. Aunque a ellos no les hacía falta esa ayuda. Basaron su reducida actuación en festivos y bailones temas de folk rock, apoyados en varias ocasiones por la melodiosa voz de Eli Amoedo, poniendo a cantar y bailar a todo el mundo enseguida. Tras el arranque con la intro con alguna frase de “El Principito”, el best seller que ha inspirado su último disco y la primera canción de la noche, la fiesta estaba asegurada. “La Leyenda de Gambrinus”, “El Lazarillo de Tormes”, “El Círculo Juglar”, “Fuego” y varios temas más de su amplia discografía llevaron al éxtasis a sus fans, con su perfecta interpretación y puesta en escena. No solo tuvieron al público más numeroso, también desplegaron la mayor variedad de instrumentos, gracias a Narci Lara, que no dudó en sacar desde su gaita hasta sus flautas, pasando por su violín y su guitarra, y gracias a Santi Carrasco, que dejó durante un momento su teclado para sumar su flauta también. Entre variados personajes subidos en altos zancos, malabarismos y coloridas coreografías, estuvieron cariñosos y empáticos con los leoneses y visitantes. El concierto se nos hizo cortísimo otra vez. Pero de nuevo la media hora de retraso en su horario era ya demasiado, lo que provocó el brusco final.

Le tocaba el turno a los locales CORVUS V. No vamos a engañarnos, tuve la gratificante oportunidad de saludarles nada más llegar al recinto y todos, ellos y los demás, sabíamos que tendrían menos tiempo y menos público que el resto de las bandas. Lo asumimos, es lo que pasa siempre. Pero fue triste ver qué poca gente nos quedamos hasta el final, cuando apenas quedaba media hora para que todo acabara. No podemos evitar darle una pequeña “colleja virtual” a los que se fueron sin darles la oportunidad a los leoneses, que igualmente empezaron su concierto con todas las ganas y con la energía que ponen siempre, arrancando con “El Miedo Y Yo”, seguidos de “Si Vos Pacem”, “Sacrificio”, “Imagina” y “Viento Austral”. Y esta vez además luciendo a su nuevo cantante, Iván Kouver. Y cuando estaban a tope, deleitando a los presentes con sus ritmos industriales agresivos y sus efectos visuales de estacas humeantes en “Inferno”, llegó la policía a las 02:00 en punto y puso el final repentino a la fiesta. A Diego Sahe le había dado tiempo de agradecer su asistencia al público, a sus compañeros leoneses de LIONSWAY, que sí se quedaron hasta el final, y a la organización. Aunque no fue bonito el detalle de encender todas las luces en medio de su actuación, cuando apenas habían empezado, a modo de invitación a ir acabando. En ese corto rato dio tiempo a que alguna nueva fan que se quedó les descubriera y admirara por primera vez (y así me lo contó, algo es algo), pero para los que ya les hemos visto desplegando todo su arsenal, fue una cortísima actuación agridulce y sobre todo, injusta.

En cualquier caso, el balance final de este pequeño gran festival es bueno, ya que las bandas que participaron son, indudablemente, muy buenas y variadas, y se esforzaron completamente en hacer todo de la mejor manera posible, con lo cual dejaron a todo el mundo contento y con ganas de más. Sin duda, habrá cosas que corregir, pero nadie nace enseñado, y esperamos con todas las ganas que ésta haya sido solo la primera edición de un festival que vaya a más y a mejor año tras año. Les agradecemos a todos su entrega y esfuerzo, les deseamos a todos toda la suerte del mundo, y ahí estaremos apoyando siempre.
Crónica y Fotografías: Mar Fuertes
Más historias
Crónica y fotografías del concierto de HORA LÍMITE y REPTILE (14-03-2026 Sala Revi Live, Madrid)
Crónica y fotografías del concierto de RAGE, ROOK ROAD y WASTELAND CLAN (20-03-2026 Sala Revi Live, Madrid)
Crónica y fotografías del concierto de KREATOR, CARCASS, EXODUS y NAILS (22-03-2026 Palacio Vistalegre, Madrid)