Crónica y fotografias festival Músicos en la Naturaleza 2026 (4/7/2026 Hoyos del Espino, Ávila)

La localidad abulense de Hoyos del Espino, acogió un año más una nueva edición del festival Músicos en la Naturaleza, todo un clásico de los veranos, que año tras año acoge a algunas de las principales figuras de la música tanto nacional como internacional, siendo los escogidos para esta decimonovena edición DEEP PURPLE, ALAN PARSONS LIVE PROJECT y BURNING, tres maneras diferentes de entender el rock, capaces de aglutinar a 13.000 personas en la «Finca Mesegosillo», con una cuidada organización por parte de la Fundación Patrimonio Natural, en la que no faltaron detalles como la distribución a la entrada de kits ambientales compuestos por una bolsa de rafia reutilizable, un vaso reciclable, una bolsa para residuos y un cenicero portátil, con el objeto de reducir todo lo posible el impacto ambiental del mismo, amplias zonas de aparcamiento y un gran despliegue para garantizar el desarrollo del festival integrado por cerca de 600 profesionales, para garantizar el perfecto desarrollo del festival.

Sería poco más de media mañana, cuando ya andaba por la zona, dispuesto a disfrutar de ese ambiente previo a los conciertos, que en este caso y al igual que el festival se encontraba perfectamente organizado, con personal regulando el aparcamiento, bares y restaurantes a tope, junto con zonas de barra en la puerta de los mismos, donde poder tomarte algo o adquirir algún bocadillo, y pequeños conciertos de grupos de la zona para amenizar la espera, de los que solo pude ver brevemente a HARDEN, que anda estos días presentado su último trabajo «Furia» y a los que abra que escuchar más detenidamente.

Tras la apertura de puertas y aún bajo un sol de justicia, Alan Parsons tomaba posiciones en una tarima central desde la que a los mandos de su teclado y su guitarra, ejercería de perfecto director de orquesta, al mando de seis virtuosos y completos músicos, que se desenvolvían con total maestría, tanto alternando instrumentos como labores vocales, junto a las del propio Alan. Temas como «A Dream Within a Dream» o «The Fall of the House of Usher» incluidos en aquel ya mítico primer trabajo Tales of Mystery and Imagination, que cumple la friolera de cincuenta años, y que nos dejó a muchos atrapados ya para siempre en el universo progresivo de su música, álbum que sonaría al completo a lo largo de la noche, alternándose los diferentes componentes de la banda en el protagonismo vocal de cada uno de los temas.

No podían faltar en la noche delicias como «Don’t Answer Me» tema que además ostenta el honor de ser el primer audiovisual de la historia realizado enteramente con técnicas de animación tradicional, o uno de los momentos más aplaudidos de la noche, cuando Alan nos recordaba los orígenes del que fuera el último trabajo en estudio como The Alan Parsons Project, basado en la obra arquitectónica del arquitecto español Antonio Gaudí, para interpretar a continuación «Sagrada Familia» mientras sobre la pantalla trasera se proyectaban imágenes de la misma. Pero si hubo un momento místico en el que la comunión entre el público y la banda fue total, este sin duda seria cuando Parsons se incorporaba para tomar las riendas de los teclados en esa maravilla instrumental que es «Sirius» fusionada mágicamente con «Eye in the Sky» donde la voz de Alan resonaba acompañada por miles de voces, retumbando entre el maravilloso paisaje de Gredos para poner fin momentáneamente a la actuación, antes de tras la consabida petición de otra, otra y sus correspondientes oe, oe, oe, llevaban a la banda a interpretar «Games People Play» y poner ahora si el perfecto broche final, a una actuación de esas que siempre se recuerdan.

A la hora prevista ni un minuto más ni un minuto menos, como debe de ser, subían a escenario los siguientes protagonistas de la noche DEEP PURPLE, que regresaban al escenario de Músicos en la Naturaleza, 13 años después, los británicos de plena actualidad tras la publicación de su último trabajo Splat!, toda una declaración de intenciones para una banda que pese a sus casi 60 años sobre los escenarios, lejos de acomodarse en el pasado, sigue aportando creatividad y energía tanto fuera como dentro del escenario como pudimos comprobar desde el momento que saltaron sobre el escenario y empezamos a escuchar «Highway Star» mientras se desataba la euforia entre las 13.000 almas congregadas en la pradera, prácticamente sin respiro llegaría «A Bit on the Side» uno de esos temas de más reciente cosecha (2024) que guardan sin embargo el espíritu de los grandes temas de la banda, permitiendo el lucimiento de todos sus participantes, con «Hard Lovin’ Man» todo un clásico con la friolera de cincuenta y seis años de vida, el quinteto protagonista subía la temperatura de la noche abulense.

Clásicos de siempre como «Into de Fire» con Gillan dándolo todo a la voz, aunque no nos engañemos esta por pura lógica no llega a las tesituras de entonces, no olvidemos que el próximo mes de agosto celebrara su 81 cumpleaños, pero el que tuvo retuvo y la banda ha sabido adaptar el repertorio a sus capacidades vocales, intercalando hábilmente momentos de descanso bien en forma de solos por parte de Simon McBride todo un genio a las seis cuerdas, y sin duda un soplo de energía para la banda desde su incorporación a la misma, sustituyendo a Steve Morse, como de Don Airey el más digno sucesor que podía tener mi siempre añorado Jon Lord, habiendo aportado su toque personal tras veinticuatro años en la banda, a los últimos ocho trabajos de la misma, y que nos dejaría dos grandes y virtuosos solos a lo largo de la noche, con su ya habitual guiño de la copa de vino en el primero de ellos, aportando también algunos momentos épicos junto a Simon, en ese duelo musical tan Purple de guitarra y teclados, todo ello siempre bajo la férrea disciplina de la mejor base rítmica posible encarnada en la figura de Glover y Paice, pletóricos y en plena forma, aún me sigue asombrando la potencia con la que el último golpea su batería pese a sus nada despreciables 78 años, o la seguridad y control que con cada nota del bajo de Glover parece dirigir en cada momento el devenir de la actuación.

La actualidad de la banda como no podía ser de otra forma también estuvo presente a lo largo de la noche, tanto con temas de su anterior trabajo como «Lazy Sod» como la más rabiosa actualidad con «Arrogant Boy» y «Diablo», jugando eso si a intercalar los mismos entre alguno de esos temas de los que bastaron unas pequeñas notas para que todos estalláramos en una enorme ovación como «Lazy» con Gillan aportando no solo sus dotes vocales, también el sonido de sus armónicas, y no empleo en plural porque tocara varias a la vez, sino por a lo largo de la noche lanzaría varias al público al terminar de usarlas, «When a Blind Man Cries» era otro de esos temas que no ponían los pelos de punta, incluyendo un poderoso grito final por parte de Gillan, Pero si hay un momento que desata la locura en cualquier concierto de los británicos, siempre es cuando suena el inconfundible riff de «Smoke on the Water» previo al siempre solicitado y esperado bis que llegaría con «Hush» otro de esos clásicos imprescindibles de la discografía de la banda, para poner el broche de oro final con «Black Night»

Si tuviera que describir en un par de palabras a los últimos protagonistas de la noche, sin dudarlo estas serian Rock’n’Roll aptitud, pura energía y alma de Rock sobre el escenario, una banda que pese a que cerraban la noche y arrancaban ya a las 23:30 consiguieron no solo mantener una de las más nutridas presencias para ver al grupo encargado del cierre de los últimos años, como comentaban algunos de los asiduos al festival, sino también hacer que el público bailara y cantara cada uno de sus temas, con una energía desbordante, que se vio presente desde las primeras notas de «Jin dinamita» señal inequívoca de que BURNING es uno de esos grupos que se encuentran instalados en nuestra memoria musical, y que eran la opción perfecta para cerrar una noche en el que la banda sonora de muchas de las vidas de los allí presentes, estuvo presente desde las primeras notas de Alan Parsons, pasando claro esta por Deep Purple para terminar en unas mucho más cercanas, no en el tiempo pero si en la distancia, ya que BURNING no son precisamente tampoco unos principiantes llevando en la carretera desde nada menos que 1974, con Johnny Cifuentes teclista, eterno frontman y único integrante original de los mismos al frente de la actual formación.

Esa aptitud de la que hablaba antes, con un Johnny lleno de energía, con esa forma tan suya de moverse sobre el escenario o de aproximarse a cantar a un micrófono, siempre situado un poco por encima de su cabeza, con ese toque entre macarra y de provocación que sabe trasmitir al público al que fue haciendo partícipe de cada uno de los temas de la noche, para convertirla en una auténtica fiesta en la que por momentos no hacía ni falta que cantara, porque la letra partía de miles de las gargantas allí congregadas mientras sonaban temas como «Esto es un atraco» o «Mueve tus caderas» perfectamente defendidas por una gran banda con un sonido inmejorable, mientras temas como «¿Qué hace una chica como tú en un sitio como este?», el que fuera tema principal de la película homónima de Fernando Colomo, y que dio sin duda el empuje definitivo a la carrera de la banda era recibido con una gran ovación, para poner ya el punto final con una siempre emotiva «Una noche sin Ti» como cierre a un festival perfecto tanto en su organización como en su parte musical, al que esperamos regresar en próximas ocasiones.

Crónica y fotografías: José Pascual