Crónica y fotografías del concierto de RATA BLANCA y ZERO (31-05-2026 Sala La Riviera, Madrid)

El misticismo del Río de la Plata en Argentina no sólo ha engendrado tango y si Carlos Gardel le puso sentimiento a estas riveras, RATA BLANCA nació para ponerle distorsión inyectando un genuino Hard Rock que en el idioma de Cervantes rompió el pasado domingo en la madrileña Sala La Riviera todas las barreras si es que alguna vez las ha tenido esta longeva formación, cerrando así en la capital una icónica gira conmemorando los treinta y cinco años del nacimiento de su mítico Magos, Espadas Y Rosas con el cual en su día nos quisieron avisar de la tormenta de Metal que se avecinaba.
ZERO
El grupo che contó con la formación patria ZERO como lujoso grupo invitado que reapareció oficialmente en la escena poniendo la alfombra roja a sus cuarenta años de historia, toda una declaración de intenciones en cuanto a su vuelta a la carretera.
 
ZERO se reconcilió con ZERO el 24 de mayo del presente año 2026 en la Sala La Uni de Madrid a través de un repleto e íntimo showcase donde este oxímoron se hizo realidad al contar su directo con un lleno total protagonizado por amigos, músicos y medios especializados así como por ilustres fans de la época quienes pudieron profetizar lo que iba a suceder en La Riviera, ya que con el corazón siempre puesto en el fallecido vocalista José Antonio Manzano y con Gabi Boente actualmente a los mandos del micrófono se subieron a la tarima los originales de la banda Nini Martín (batería), José A. Asensio (guitarra), Pedro Pizarro (bajo) y Carlos Martín (guitarra) para literalmente recordar tanto la fuerza como el sonido de aquellos ilusionantes inicios.
ZERO
Fueron En La Batalla (1985) y Heavy Rock Al Rojo (1988) contando este último con la particularidad de haber sido un álbum compartido con la mítica banda barcelonesa TIGRES los discos protagonistas de un directo sólido, resistente y nostálgico a la vez que fresco pues toda la maquinaria clásica de los temas convertidos en himnos rugió en manos de estos incombustibles de las bases rítmicas monolíticas y de las armoniosamente sincronizadas seis cuerdas junto al motor vocal de Gabi, honrando todos a una y por todo lo alto el sonido ochentero gracias a selectas como «El Enemigo A Batir», «Sobreviviré» o «Buscando Rock» del primer redondo junto con «Directo Al Corazón» o «No Digas Nunca» del segundo entre otras para bordar un directo genuino.
ZERO
Con una impaciencia cada vez más latente a la par que ilusionante mientras se cambiaba el backline e inmersa en un ambiente ya caldeado, la feligresía esperó a los exorcistas bonaerenses que con un atrezzo basado en una gran pantalla de fondo engalanando la tarima y aplicando el sabio refrán de «menos es más» no pidieron permiso ni perdón al desatar la locura irrumpiendo con la potente «Hijos De La Tempestad» cuyo sonido cayó como un martillo sobre las cabezas de todos los allí presentes, quienes empezaron a saltar levantando también las manos para recibir el medio tiempo «Sólo Para Amarte» al cual el combo decidió otorgar una vis más agresiva metiéndose al público en el bolsillo ya desde el comienzo.
RATA BLANCA
Han sido muchos los cambios que han tenido lugar en el seno de la banda a lo largo de su trayectoria estando actualmente compuesta RATA BLANCA por su clásico cantante no siempre presente en el grupo Adrián Barilari, John Paul Chotas al bajo, Alan Fritzler a la batería, Danilo Moschen a los teclados y el líder indiscutible a la seis cuerdas Walter Giardino quien como siempre de forma manifiesta homenajeó con permiso de Malmsteen a su mentor Blackmore manteniendo inalterable el argentino tanto su indiscutible liderazgo como su inapelable presencia escénica, conformándose así un repóker de ases sobre la tarima como una alineación fresca, potente y equilibrada que no es la de aquel rompedor 1990 pero que funciona como un reloj suizo.
RATA BLANCA
Con un ad aeternum feeling por parte del quinteto para con el público durante todo un show colorido, luminoso y optimista la velada siguió ardiendo tras los primeros saludos de Barilari gracias tanto a los bien aplicados watts como a la fulgurante pantalla que casi enmarcaba al grupo que siguió imparable desgranando un más que acertado setlist con entre otras la vertiginosa «El Beso De La Bruja», la etérea «Talismán», la fiestera «Rock Es Rock!» o la hipnótica «El Círculo De Fuego» antes de marcarse el «Ace Of Spades» de MOTÖRHEAD con el bajista a la voz en una ristra estratosférica de himnos ya inmortales donde el lucimiento de Giardino no sólo apeló a su ya consabido neoclasicismo tanto en escalas como en arpegios sino que además derrochó y disparó versatilidad.
RATA BLANCA
Con piezas casi orquestadas por los teclados de Moschen como fue el caso de la deliciosa balada «Mujer Amante» que llegó tras la de lírica basada en la épica urbana de «Días Duros» y antes de «Aún Estás En Mis Sueños» que fue coreada por todo el respetable sin olvidarnos de la imparable fuerza instrumental que constituye «EL Reino Olvidado», el éxtasis en plena comunión entre incondicionales y talentosos llegó gracias al broche de oro «La Leyenda Del Hada Y El Mago» para cerrar la velada en un climax de impagables solos de guitarra aderezados con ovaciones en una despedida que sonó a victoria, a entrega, a honestidad, a resistencia y a la pasión inmutable de «quien tuvo, retuvo». 
 

Crónica: Montserrat Calvo

Fotografías: Miguel Ángel Príncipe